Hay cosas a las que me acostumbro rápido, y cosas a las que me cuesta mucho. Normalmente, a esas a las que tardo en acostumbrarme, son las que después mas aprecio, porque tuve que aprender a quererlas, a disfrutarlas, a hacerlas cotidianas, no como un alfajor que hoy te compras para probar, te gusta, lo compras todos los días, te empachas y después no lo querés ni ver.
Me costó mucho acostumbrarme a tener amistades. Amistades propias, no esas que "vos sos amigo de tal y hablas conmigo porque estas desesperado y me tenes ganas" o del tipo "Me junto con vos porque sos amiga de tal y bueno, para que no te sientas tan fuera del grupo te hablo, pero no sos mi amiga, tenelo en cuenta".
Y lamentablemente, llegamos a una de las peores épocas del año, y aunque todos digan que les chupa un huevo, o no les interesa, la gente para esta época cambia. Todo el tiempo cambia, pero en esta época es como que se estresan mas. Y nuevamente, no se si es por esta época o por mi incapacidad de ser buena persona, o de satisfacer completamente las demandas de las demás personas, siento que estoy haciendo un retroceso a casi dos años atrás. Shit happens.
La verdad es que, cuando termine de hacer las cosas que me faltan, y creo que para... mmm...este finde que viene mando a todos a la mierda. Si, bueno, a algunos no, pero a la mayoría. Me pudre que no sepan decir las cosas de frente. ¿Por que yo no se las digo? Creo que no da esforzarme por los que ya no les intereso. No estoy llorando. Ni literal ni lo otromente.
Bueno, ponerle la mejor cara posible a la situación, y ver como reacciona la gente que cree que soy idiota.
O por ahí lo soy y no me doy cuenta.
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